Crecimiento: la mente, la salud y obesidad

obesidad adolescente

He creado este artículo a raíz del éxito que está teniendo Kayla Itsines con su plan para adelgazar y ver como un “rio” de adolescentes la siguen sin ningún reparo. Aunque siendo realistas, es preferible que la sigan a que compren garcinia cambogia sin ningún tipo de control, a fin de cuentas Kayla, en su plan lo que ofrece además de una dieta típica, es una serie de ejercicios para perder peso.

Cuando estudiaba psiquiatría teníamos un diagnóstico muy acertado para los adolescentes, llamado “reacción de ajuste de la adolescencia”. La transición entre el mundo de la niñez y el de los adultos viene marcada por unos cambios físicos, hormonales e intelectuales que confunden y, a menudo, asustan. No se dan en ninguna otra etapa de la vida.

Etapas

  • Reír en un momento y llorar al siguiente.
  • Amarse y odiarse a un tiempo.
  • Fumar a escondidas y recriminar a la madre porque fuma.
  • Encerrarse en una habitación largo tiempo por compañerismo.
  • Poner música a un volumen ensordecedor.
  • Hablar por teléfono durante horas.

Ver la vida, la muerte, el suicidio, el ocultismo y las agresiones políticas como un comportamiento normal.
Pensar que todo el mundo está pendiente de una, y al momento siguiente preocuparse porque todos la ignoran.
Un problema de peso es otra tremenda carga emocional en una época en que ya se tienen suficientes cosas por las que preocuparse.

Los mayores temores relacionados con el crecimiento no provienen de los cambios físicos del cuerpo, sino de la incertidumbre sobre lo que estos cambios pueden traer. Erik Erickson definió como principal misión de la adolescencia la formación de una identidad, que depende en gran parte de la aceptación de lo que se observa y de la imitación de unos modelos adultos apropiados.

La identidad adolescente.

Esta identidad permite a la adolescente sentirse independiente de sus padres, capaz de albergar pensamientos e ideas diferentes de los suyos. Entonces se vuelve particularmente consciente de su pasado, su entorno social y su futuro lugar en la sociedad.

Las preguntas más importantes que surgen son: ¿Quién soy yo? ¿Cómo se comportará la gente conmigo? ¿Seguirán mis padres cuidando de mí? ¿Les gustaré a los chicos? ¿Y a las otras chicas? Las relaciones que siempre se habían tenido por seguras han de ser cuestionadas y reexaminadas.

El mundo, que había sido una extensión de la familia (con los padres, abuelos, tíos, hermanos, hermanas y amigos) se vuelve más inseguro. Una se da cuenta de que la vida pasa por diversas fases y nada permanece inmutable.
Es en este momento cuando una se forma una imagen corporal satisfactoria o no.

La chica observa cuidadosamente su apariencia, comparándose con otras. Muchas veces la comparación es desfavorable. A la chica no le gusta lo que ve, y es probable que se dé cuenta de que está gorda.

Muchas mujeres flacas hacen constantemente dieta y se quejan de lo gordas que fueron en su adolescencia. Lo que ocurre es que la imagen de su gordura sigue en sus mentes.

La imagen corporal que una se forma en su adolescencia puede afectar a toda su personalidad, a la forma en que una piensa de sí misma y se relaciona con los demás.

Una adolescente obesa, además de sufrir los problemas típicos de su edad, lleva la carga adicional de su obesidad. Suele madurar antes que sus amigas y se siente muy sola. Ya se da cuenta de que no es la belleza ideal. Debido al temprano desarrollo de su pecho suele ser blanco de comentarios furtivos para los que no está emocionalmente preparada.

Por ello se envuelve en su inmadurez como en una capa, prefiriendo la comodidad de la familia al mundo competitivo de los hombres y mujeres. Tanto si sigue gruesa como si adelgaza, esta imagen corporal nunca la abandona.
Estos años de la adolescencia deberían aprovecharse para conseguir que el cuerpo adquiera un perfil con el que una se sienta satisfecha.

Esto no significa que no se deba ser realista sobre cuán delgada se puede ser, sino que, dada la diversidad de tallas corporales consideradas “normales”, se esté dentro de ese margen. No hay que ser del tipo más delgado y esbelto, pero tampoco estar en el otro extremo. El exceso de peso no debe constituir una norma de vida.

¿Qué es la obesidad?

En España, el quince por ciento de los adolescentes entre cinco y seis millones son obesos. Apostaría a que un ochenta por ciento de estos obesos son mujeres.
No se puede decir si alguien es obeso con sólo pesarle. Depende de la edad, la altura, la constitución corporal, el desarrollo de la musculatura y la distribución de la grasa (acumulada en un punto, o distribuida en una leve capa que cubra todo el cuerpo).

En la adolescencia, eso es especialmente difícil de determinar, ya que el cuerpo está creciendo y cambia con gran rapidez. La niña rechoncha de once años, de cintura corta y piernas pesadas, puede dar lugar a una muchacha de dieciséis años de cintura delgada y piernas largas y esbeltas.

Una vez pregunté a un amigo pediatra cómo determinaba si una adolescente era obesa (aparte de los casos obvios, de más de noventa kilos). Me dijo que no tomaba mediciones precisas: “Simplemente la levanto, la pongo sobre mis hombros, y si siento un dolor en la ingle es que es obesa”.

Después admitió que usaba una tabla estandarizada para pediatras, añadiendo o restando unos dos kilos según la constitución corporal. Me gusta más el primer método; al menos suena a impreciso.

El otro puede dar lugar a engaño: una tabla no puede observar a la persona en toda su extensión ni ponerla sobre sus hombros.
En algún momento entre los nueve y quince años, las chicas adquieren una capa extra de grasa que acarrearán durante cuarenta años.

Mientras esa transformación dura, resulta difícil determinar el tipo corporal, ya que la cantidad y el tamaño de los músculos no están claros. Un niño potencialmente grueso puede ser tomado por atlético y musculoso, mientras que uno alto y esbelto puede desarrollar de pronto un cuerpo flojo y rechoncho.

Se es técnicamente obeso si se pesa entre un diez y un quince por ciento más de lo normal; pero normal, como he indicado es un término flexible cuando se aplica a los adolescentes.

Por cierto, visita este twitt

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